lunes, 16 de enero de 2012

MI PERRO BOLITA, León Tolstoi

(León Tolstoi)
Mi perro se llamaba Bolita. Era un dogo negro, con las patas delanteras blancas. Una característica de los dogos es tener la mandíbula inferior más prominente que la superior y, en consecuencia, los dientes de abajo quedan montados sobre los de arriba. Bolita tenía este rasgo tan acentuado que, entre sus dos hileras de dientes, cabía más de un dedo. Sus colmillos sobresalían de su ancho hocico, y sus ojos muy grandes relampagueaban. Era muy luerte, pero afortunadamente no mordía, ya que cuando se agarraba de algo con los dientes, las mandíbulas se le trababan y era imposible desprenderlo.
Recuerdo que en una oportunidad lo azuzaron en contra de un oso, al que cogió por una oreja, y se quedó allí, aferrado como una sanguijuela. El oso lo zarandeó sin lograr zafarse. Desesperado se tiró al suelo, tratando de aplastarlo, pero Bolita no le soltó la oreja. Para que lo hiciera tuvieron que lanzarle baldes de agua fría.
Yo lo recibí cuando era un cachorrito y siempre lo cuidé personalmente. Sin embargo, no quería llevármelo al Cáucaso, así es que lo hice encerrar y me fui sigilosamente.
Cuando llegué a la primera estación, donde tenía que cambiar de carruaje, observé avanzar por la carretera un bulto negro y brillante. Era mi perro Bolita que venía a galope tendido, y apenas me descubrió se me lanzó encima, lamiéndome las manos. Temblaba, respirando fatigado, casi sin aliento.
Más tarde supe que Bolita había roto los vidrios de una ventana y saltado desde allí para seguirme. Me encontró después de recorrer veinticinco kilómetros, desafiando un calor sofocante.
TAREA
a. Quién es el autor? Investiga su biografía on line.
b. Por qué el perro es más fiel amigo que el propio hombre ?
c. Deja tu nueva  pregunta para reflexionarla!!!

lunes, 24 de octubre de 2011

"La casa de todos", un cuento ecológico español

La casa de todos                           Tarea para segundo curso
Cuento ecológico español
En cierta ocasión un grupo de jóvenes hicieron una excursión al bosque y después de comer, cuando ya se iban a marchar a casa, cuál no sería su sorpresa, que un pino les dijo:
__  ¿Quién ha tirado esa botella?
   Todos se quedaron asombrados y callados, y en espera que contestara quien la había arrojado, al no hacerlo, el pino lo señaló con sus ramas y le dijo:
__  Tú has sido.
   Sus amigos lo miraron sorprendidos y el joven se disculpó diciendo:
__  Sí. Yo he sido, quizás no debí de hacerlo…pero bueno, es una simple botella de plástico.
__  Una simple botella –replicó el pino- que unida a otras botellas, papeles, botes, bolsas y desperdicios, si todos hiciéramos igual, el bosque sería una pocilga.
__  Lleva razón, señor pino –le respondió uno de los jóvenes-. Muchos pocos hacen un mucho.
   Cuando, ya de regreso a casa, cruzaron un riachuelo, éste le dijo a los jóvenes:
__  ¿Quién ha arrojado este bote a mis aguas?
   Todos callaron de nuevo, pero en seguida uno de ellos dijo:
__  El domingo pasado yo arrojé un bote de refresco. No debí de hacerlo, desde luego, pero…
   Y el río murmuró:
__  Si todos hicieran igual, yo sería un lodazal.
   Siguieron caminando de regreso a casa y al pasar cerca del mar éste les dijo:
__  ¿Quién ha enterrado en la playa estas mondaduras de naranja y esta bolsa de plástico?
   Nadie contestó, pero como insistiera preguntando el mar, uno de ellos dijo:
__  Yo lo he hecho alguna vez.
__  Yo enterré una vez en la arena –dijo otro- las peladuras de un melocotón.
__  Peladuras de naranja, melocotón, bolsas de plástico –replicó el mar- si todos hicierais igual, la playa sería un basurero.
   Finalmente, cuando llegaron a la ciudad, al pasar por la Plaza Mayor, dijo un gorrión que estaba en la rama de un arbusto:
__  ¿Quién ha arrojado ese papel al suelo?
__  ¿Ése? – preguntó un joven-, pero si es un papel muy pequeño.
__  Da igual –replicó el gorrión- quien arroja un papel pequeño es capaz de arrojar otro mayor.
   Escuchó la conversación un gato que andaba por allí y le dijo a los jóvenes:
__  El mundo es la gran casa de todos. La sala de estar son las ciudades; el jardín de la casa  son las selvas y los bosques y el baño son los ríos y el mar. Si cada uno de nosotros cuidamos el lugar donde estamos, todo el mundo estará limpio y será un lugar agradable para vivir.
¿Por qué crees que las personas siempre hacen lo contrario a lo que saben que está bien?
Instrucciones
Al final del texto tienen una pregunta en color para responder. El primero que ingrese al blog responde el cuestionamiento y deja una nueva pregunta, para que el próximo compañero la responda y deje a su vez su pregunta.
Se evaluará no sólo la pertinencia de la respuesta, sino sobre todo, la calidad de la pregunta. Al redactar la pregunta tengan en cuenta el texto, la comprensión del mismo, los elementos narrativos estudiados en clase.

sábado, 27 de agosto de 2011

El cautivo, de Jorge Luis Borges


Lectura para estudiantes del segundo curso del  nivel medio

"En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años, un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podía ser su hijo. Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y por la vida bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y dócil, hasta la casa.
Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillito de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado al hijo.
Acaso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto. Yo quería saber qué sintió en aquel instante de vértigo en que el pasado y el presente se confundieron; yo quería saber si el hijo perdido renació y murió en aquel éxtasis o si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa".

Para reflexionar:

a.       ¿Cuáles son las causas y las consecuencias del desarraigo?
b.      ¿Cómo hubieras reaccionado tú en lugar del cautivo del cuento?